Pero bueno, también me dijeron que Viena era una ciudad gris y nunca me avisaron del delicioso modo en que los vieneses dicen Melange (alargando una a nasal, imitando una especie de acento francés).
Y aunque, después de un año, a veces todavía busque en el horizonte la silueta del Untersberg nevado, sé que ahora estoy más lejos pero más cerca de los míos, que por fin tengo un barrio y una tribu, y que (por qué no) todo es mejor con bacon… ;-P
Aquí la prueba: pollo empanado con bacon.
Tan simple, tan bueno: pasar por la picadora las migas de pan con un par de trozos de bacon antes de empanar con ellas la pechuga de pollo. Yo no vuelvo a hacerlo de otro modo.
¡Salud!