Ahora no puedo tomar mucha cafeína, así que prefiero tomarme dos cafés de verdad a gusto que cuatro descafeinados. Lo mismo me pasa con los sustitutos de la carne. Normalmente los productos que son "como" me molestan mucho...
Peeeero... hay veces que una cae, y se toma un tercer café descafeinado o estas bratwurst de soja, que si hubieran estado un poquitín más saladas hasta hubieran dado el pego.
Hay que ver, es que ni hacer algo malo lo hago bien... Aunque una cosa sí estoy haciendo bien: he vuelto a sentarme para comer y he vuelto a participar en "Una porción y media".
¡Salud!