... pero tengo que confesar que estoy algo colada por él, es que tiene una barbilla de magdalena, una boquita de piñón y unos mofletes de bollo que entran ganas de comérselo. ;-)
Con él estoy aprendiendo a hacerlo todo con una sola mano, a comer mientras bailo o a cocinar en tiempo récord.
De esto...
a esto...
sólo van 50 minutos de nada... eso sí, nos las comimos sin glasear. La receta es de la reina de la glotonería.
¡Salud!