Me dijeron que lo más difícil sería el no dormir, el tener que cargarlo arriba y abajo, las múltiples lavadoras... pero lo que está siendo más difícil es ese momento en que no puedes hacer nada más que estar ahí, aquí y ahora. No puedes hacer nada, simplemente tenerlo en brazos y esperar, viendo como se acumulan los platos, como el ordenador te llama como una sirena, como el libro o la labor se quedan ahí muertitos de asco...
Bueno, comer fideos con palillos mientras se acciona un sonajero tampoco es pan comido ;-)
Últimamente el jefe está más que interesado en la comida que comemos, así que estamos cocinando más sencillo, pero estamos perfeccionando el fino arte de la salsa y la vinagreta. La clásica para este plato de fideos chinos y brécol cocido es limón, salsa de soja, jengibre fresco y una puntita de chile.
¡Salud!