viernes, 28 de marzo de 2014

Mi merienda (monkey style)

12-11

Cacahuetes, dátiles, plátano y té. Después de un paseo por la ciudad recolectando fotos para la semana en blanco y negro.

domingo, 16 de marzo de 2014

Uno moreno, uno rubio y un casi-incendio

16/2/2014

Esta semana he vuelto a hacer pan, es el pan de febrero.

A diferencia del de enero, estos tienen una súper corteza con una greña importante y la miga ha quedado más esponjosa. Eso sí, se les ha quemado el culete (el próximo lo coceré un poco más arriba, si tiene suficiente humedad y la resistencia superior está apagada irá bien). Pero empecemos por el principio.

Son de masa madre natural, sin levadura. Al refrescar la masa madre me salió cantidad para hacer dos panes y me dio pena tirarla, así que hice dos: uno con harina blanca normal y corriente (la "universal", la harina de batalla para todo) y otro con una integral de un trigo antiguo y raro (Einkorn). Así me han salido uno moreno y uno rubio.

Cosas que hice esta vez que no hice la anterior y que creo que han ayudado a mejorar mucho la textura: fermenté en la nevera una noche, otra noche una vez formados los panes y usé las piedras volcánicas en el horno para crear una saunita (nota: nunca ir a pedir cosas raras como Lavasteine a la floristería más pequeña y abigarrada del barrio con un niño de poco más de un año a la espalda el día de San Valentín, ¡argh!).

El rubio es ligerito, esponjoso, con una miga irregular y abierta, mientras que el moreno es ácido con una miga regular y compacta.

6/52 sundays

Un gusto tomarlos con buenos acompañamientos y buena compañía.

9/2/2014

Repite conmigo: nunca más volveré a hacer pan con prisas y si quiero quemar la casa, hay métodos más rápidos y eficaces que dejar quemar el papel de horno. Si quiero que la temperatura del horno se mantenga, no es buena idea abrir, cerrar y apagar el horno. Si quiero que las piedras saquen vapor, no debo echarles agua fría cuando están frías, porque la temperatura del horno no subirá, ni se mantendrá, ¡¡¡bajará!!!

De estos no hay foto, pero aunque todo indicaba una catástrofe, fueron comestibles. Uno de manzana y nueces y otro (el que más éxito tuvo) plano y con la superficie pintada de aceite de oliva. La harina, una de trigo blanca mezclada de fábrica con harina de brotes.

Tengo que repetirlos con tiempo, sin hacer mil cosas a la vez y atenta, que ambos prometen. Tengo ganas, muchas ganas de hacer un pan tipo pizza, a ver qué puedo hacer en abril.

domingo, 9 de marzo de 2014

Me dijeron que las echaría de menos...

… y no les creí.

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Pero bueno, también me dijeron que Viena era una ciudad gris y nunca me avisaron del delicioso modo en que los vieneses dicen Melange (alargando una a nasal, imitando una especie de acento francés).

Untersberg

Y aunque, después de un año, a veces todavía busque en el horizonte la silueta del Untersberg nevado, sé que ahora estoy más lejos pero más cerca de los míos, que por fin tengo un barrio y una tribu, y que (por qué no) todo es mejor con bacon… ;-P

Aquí la prueba: pollo empanado con bacon.

26-19

Tan simple, tan bueno: pasar por la picadora las migas de pan con un par de trozos de bacon antes de empanar con ellas la pechuga de pollo. Yo no vuelvo a hacerlo de otro modo.

¡Salud!