

Seguro que conocéis la sensación de llegar a casa por la noche, quitarse las botas y ponerse las pantuflas. Así te hacen sentir las personas gemütlich. Esas con las que pasar tiempo con ellas es cómodo, con las que puedes ir en pijama y sin peinar. Esas con las que sientes que puedes ser tú de verdad, sin temor a ser juzgada, a recibir caras "WTF!" o sermones de lo que es mejor para ti.


Con las personas gemütlich, también conocidas como las personas-pantufla, todo parece natural y fluye. No sé si es que cada vez soy más exigente, pero cada vez me cuesta más encontrar personas así y cuando lo hago, me siento muy, muy afortunada.

¡Salud!