Tartas y refrescos que nunca llegaron a ver la luz.
He empezado nuevos proyectos, algunos muy personales, otros más publicables, que tienen que ver con cómo acabó el 2013.
Estoy fotografiando mi día a día en Instagram, inspirada en lo extraordinario de lo cotidiano de este vídeo y de esta colección de fotos.
Escenas cotidianas de la vida marmotil.
Acabé las 52 mañanitas. No es exactamente el proyecto que buscaba, pero bueno, pocas veces lo que una se imagina y fantasea se puede materializar realmente.
la última mañanita de las 52, la primera del año, ¡Salud!
Como conseguí acabar las mañanitas, me he animado a fotografiar en analógico los 52 domingos del 2014, inspirada por estos camaradas, que ni siquiera son los mío y acompañada de él.
El primer domingo de los 52, que era en realidad el segundo (ains)
En el blog estoy intentando ser más sistemática. Tengo muchas fotos de bizcochos misteriosos que ni siquiera recuerdo a qué sabían. Me cuesta mucho esfuerzo concentrarme en estas cosas y menos pensar en ordenar las recetas y las fotos, vivo distraída.
Creo recordar vagamente el sabor a limón de este bizcocho, ¿alguien sabe la receta? ;-P
Después de participar en El Curso y empollarme El Libro, he decidido hacer como mínimo 12 panes. El primero, el de enero, sólo salió fotografiado en el teléfono, eso sí, tengo muchos apuntes y notas de qué es lo que hice, por qué y los resultados.
Mi primer pan del año, no era el que esperaba, pero fue muy bienvenido.
Este ha sido mi principio de año, caótico pero constante (me ha costado 10 minutos encontrar este adjetivo), espero que alguien siga aquí, porque yo sí que me voy a quedar un ratito más, de momento.
¡Salud!