lunes, 13 de octubre de 2008

Gnädige Dame

De no ser por esta nueva improvisada profesión mía, nunca hubiera conocido a una auténtica dama salzburguesa. Ya sabéis, de esas que llevan capa de fieltro verde cuando refresca y que caminan como si llevaran un par de libros haciendo equilibrios sobre sus cabezas.

Gracias a mi trabajo un día llamé a la puerta de una mansión señorial en pleno Patrimonio de la Humanidad y entré cargando mis libros y cachivaches a una clara buhardilla decorada con un gusto exquisito. Me dio la bienvenida una dama rubia, delgada, no muy alta, de enormes ojos como extrañas almendras azules (de mujer fatal diría mi madre) y con una gracia natural que convierte en el no va más de la elegancia una pulsera hecha de estampillas de santos, el perfilador de labios o un chándal blanco.

Después de esa primera cita ha habido muchas otras y aunque siempre son tras una dura jornada laboral, ella lo da todo. Al premiar yo un acierto con un "Muy bien" ella me ofrece el espectáculo de su sonrisa orgullosa y la coqueta caída de sus infinitas pestañas.

Entre sus aficiones e intereses no hace falta comentar que se encuentran la música clásica y el teatro, las montañas y los lagos, el buen comer y beber, y la caza. Es por eso que quiero dedicarle el plato de hoy, en plenas Wildwochen. Porque me la imagino en una fría mañana de otoño vestida con capa y sombrero acechando a su presa entre la niebla, sin perder jamás su porte aristocrático, eso sí.

Hunter´s pie

Hunter's pie

Ingredientes (para 2/3 personas)

medio kilo de espalda de ciervo
un manojo de verduras para el caldo en dados
una cebolla en dados
una taza de vino tinto
una taza de agua
un par de enebrinas
un puñadito de granos de pimienta negra (para ver quién encuentra más en el plato)
verduras del cocido y una patata cocida
sal al gusto
un poco de mantequilla
parmesano rallado al gusto

Se precalienta el horno a 150ºC. Se sala la carne y dora por todos sus lados con un poco de aceite en una sartén que pueda ir al horno. Se retira y se añade al aceite las verduras, la cebolla y las especias, se dejan dorar un poco y se añade la carne, el vino y el agua. Se pone todo en el horno y se deja cocer lentamente unas dos horas/dos horas y media.
Se hace un puré con las verduras del cocido y la patata, se le mezcla la mantequilla.
Se trocea la carne del guiso y se reduce la salsa si necesario o si gusta. Se monta el pastel en una bandeja profunda para horno. Primero se extiende el guiso en el fondo de la bandeja y después se cubre con el puré de verduras. Se espolvorea con el parmesano y se gratina (si el gratinador funciona, claro, si es como el mío que ha decidido jubilarse sin pedir permiso pues sin gratinar y ya está).

Un truco para que la carne quede tierna y jugosa: el reposo. Montar el pastel y dejarlo enfriar hasta el día suiguiente. Entonces meterlo en el horno con gratinador una media horita y ¡manjar de dioses!

¡Salud!

12 comentarios:

  1. Qué bonita historieta :)
    Una pregunta, ¿la fuente es pequeña o la cuchara de servir es inmensa??? (es que a estas horas uno llega con hambre de cazador, you know).
    Ah, qué envidia me has dado con el programa de Bach... vete a ver a Jaques Louisier tocando Play Bach! :) Qué chuete teneís en Salzburgo

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  2. ¡Uy! ¡Es verdad! ¡qué grandota se ve la cuchara! Supongo que es una mezcla de las dos cosas... en parte la fuente es pequeña (para dos/tres) y la cuchara debe ser grandota (de ración, vamos..) :D:D:D
    Gracias por la recomendación musical, a ver qué se puede ir a ver a estas alturas que aquí el que no corre vuela :S

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  3. Como siempre, una historia encantadora. Un placer leerte.

    Ara.

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  4. Oye, pues ha quedado bien la foto :D
    Me ha gustado los del puñao de granos de pimienta. Yo nunca he comido nada cazado con perdigones, pero me imagino que sería algo parecido, ¿no? ;P

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  5. MMmmmm
    No puede ser poner esas fotos tan apetitosas... que no somos de piedra!!! Probaré la receta!

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  6. Qué bonito relato y qué "contundencia" de plato pero claro, estando en plenas "semanas salvajes", jajaja (jugando un poco con la traducción) ¡ay, ay, ay, estos austríacos!

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  7. Que preciosa historia para llegar a ese contundente plato. :))))))

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  8. mmm...la veritat és que em quedo amb la història, no es que no m'agradi la recepta eh? però si tanco els ulls veig aquesta senyora, diga-li Frau oder Mädchen :)))) (per fer veure que sé alemany), i m'imagino el gos de caça amb dibuixos animats, em sembla que és d'alguna peli això...en fi, que com sempre fas viatjar! un petó

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  9. Me ha encantado el relato, tanto que me he imaginado perfectamente a esta dama Salzburguesa con su capa de fieltro y sus aristocráticas maneras, la receta, estupenda y contundente!!!! (espalda de ciervo, ¿ehhhhh? nos conformaremos con cordero..... que por aquí ciervo....)Besazos!!!!

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  10. Yo no quiero conocer nunca a "tú" dama porque la que yo me he imaginado es fantatiquísima (0:

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  11. ARA, gracias, guapa, un placer tenerte por aquí :)

    Ka, jajajaja... lo bueno es que puede dar mucho juego en la mesa, del rollo "quien encuentre más, doble ración de postre" ;)

    Lola na pola, pues mira que no estaba del todo convencida de la foto, me alegro de que te parezca apetitosa. Estos platos son muy difíciles de fotografiar.

    Noema, psé, no es tan contundente como parece, piensa que el puré es de verduritas y el guiso también lleva bastantes verduras. Pero una no se queda con hambre, no ;)

    Essenslust, ja! lecker war's! ;)

    Carmen, ¡gracias!

    Mònica, sí, a mí també em sona d'alguna cosa :)

    salvia, seguro que con cordero sale divino también.

    Ch, a veces pienso que tiene que ser de mentira, tan perfecta, tan elegante...

    ¡Gracias por pasar y comentar! ¡Un abrazo!

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