El fin de semana pasado ha sido extraño. Han sido cuatro días de fiesta y el invierno ha decidido volver. Así que nos hemos recogido en casa y hemos optado por aislarnos en un pequeño universo. Un universo donde
los romanos tienen acento británico, donde los pastores tienen su propio
pastel...

y donde los
postres son a la vez dulces, ácidos, crujientes y tiernos.

¡Salud!