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domingo, 16 de octubre de 2016

Empezar por el postre

Una de esas millones de frases con las que me cruzo diariamente, sobre todo en forma de camiseta en el autobús, dice "La vida es demasiado corta, empieza por el postre".

En esta época de tiempo limitado he caído en la tentación de hacer las cosas urgentes primero, esas que parecen obligaciones, pero así nunca llegaba al postre y me sentía muy desgraciada, llena de resentimiento. Ahora priorizo el postre, lo que me gusta, lo que me hace sentir bien. Si el mamotillo se duerme media hora, me preparo un café, si me dan tregua un ratito, escribo un post o hago una foto, y si no me duermo a las ocho, preparo galletas o tartas. Está claro que así nunca tendré tiempo de limpiar las ventanas, pero mi familia también prefiere tenerme contenta que tener los cristales transparentes.

¿Suena egoísta? Puede ser, pero la paradoja de todo esto es que si te sacrificas en el altar de la maternidad o cualquier otro, lo único que consigues es ser infeliz y hacer infelices a los demás. Así que voy a hacer un sólo sacrificio: no sacrificarme. Perderé el concurso a la madre del año pero a cambio voy a comer pastel.

Éste lo preparé una vez tal como dice la receta original y me gustó mucho la combinación dulce con el ácido de las frutas, así como la textura del bizcocho, que gracias al juguito de las frambuesas se queda a medio camino de una tarta de queso. He hecho varias versiones, ente ellas la de la foto, con cerezas deshuesadas. Ahora que estamos en otoño, lo he preparado con ciruelas y a pesar de que algunos marmotillos prefieren desciruelarlo, siempre me quedan ganas de repetir. Incluso estoy pensando en que va a destronar al bizcocho de las ocasiones especiales.

Bizcocho de ricotta y ciruelas (adaptado de Orangette)

cake

Ingredientes

200 gr. de harina
200 gr. de azúcar
2 cucharas de postre de polvos de hornear
una pizca de sal
4 huevos
250 gr. de ricotta
una cuchara de postre de extracto de vainilla
100 gr de mantequilla
200 gr. de ciruelas (o cerezas, frambuesas...) deshuesadas y troceadas

Calentar el horno a 180 grados centígrados. Derretir la mantequilla (¡de nada!). Mezclar la harina, azúcar, polvos de hornear y sal en un bol. Batir los huevos, la ricotta y la vainilla en otro cuenco. Mezclar el contenido de los dos boles y añadir la mantequilla fundida y la fruta. Hornear de 50 a 60 minutos.

Desmoldar e intentar dejar enfriar antes de comerlo... aunque tibio está delicioso y acompañado de helado de vainilla aún más.

¡Salud!

domingo, 31 de mayo de 2015

Un lujo

Lujo es diez minutos de silencio, compartir desayuno sonriendo, unas margaritas diminutas flotando en un cuenquito, recolectar la primera frambuesa del balcón y las frutas de verano.

Si queréis verme feliz no me llevéis a elegir un diamante (¿eso se come?), llevadme a elegir un kilo de cerezas… o de fresas, o de nísperos (aquí, un lujazo exótico).

De lujos va Una porción y media. Se trata de pararse, de saborear, de regalarnos el lujo de una comida para nosotros solos, sin prisas. Porque nos lo merecemos, porque comer "de cualquier manera" es deprimente y porque necesitamos premios, así que no vale saltarse el postre… que os veo ;-)

2015-06 Junio de postre

En junio, vamos a acabar las comidas con postre. No hace falta que sea un tiramisú o una moussse de chocolate, basta con un puñado de cerezas, un yogur con una cucharada mermelada o un par de albaricoques.

Ya sabéis: subir las fotos de comidas (las meriendas, desayunos y cenas, las dejamos para otro proyecto) en solitario al grupo de Flickr o a Instagram con el tag #unaporcionymedia y/o #juniodepostre. Si no tenéis postre, no os preocupéis, también os vamos a aceptar ;-)

¡Salud!

domingo, 14 de diciembre de 2014

Queridos Reyes Magos...

Este año me he portado regular. No he sido nada constante en el blog, he resultado ser bastante quejica, he perdido demasiado la paciencia y he comido demasiados bocadillos en vez de cocinar CDM (Como Dios Manda). Ya sé que cada año digo lo mismo, pero mi propósito de enmienda es serio. Estoy planeando algunos proyectos, que si supero mi timidez y mi pereza quizás hasta salgan adelante, ¡quién sabe!

Una cosa os aseguro, me he esforzado y me esforzaré mucho, cada día, cada hora, en hacerlo lo mejor posible, en ejercitar mi desgastado sentido del humor y en quejarme lo menos posible. Es por eso que os pido algunas cosillas, para mantenerme motivada en mis ganas de mejorar ;-)

Primero, quiero tener algo bonito para decorar mi espacio de trabajo, algo inspirador y que me de ganas de hacer cosas lindas, algo como los calendarios de Lusi.


Después, quiero continuar haciendo ganchillo, quiero aprender y dejar de hacer chapuzas, por eso os pido uno de estos cuencos de Verónica, para que no se me enrede la lana y tenga un lugar donde guardarla sin apelotonarla.


También me gustaría mejorar mi estilismo culinario, así que no estaría mal tener uno de los delicados paños de Caterina para que hagan de fondo de mis fotos.


Para todas estas cosas necesitaré una buena dosis de inspiración, así que por favor, me gustaría tener una inscripción al curso de Mónica, para pasearme con ella de la mano y poder abrir mejor los ojos a lo invisible.


No todo lo que pido es para mí, también quiero que traigáis cosas bonitas y únicas, como los abanicos de Karmele,


o los colgantes de Idni


a mis amigos más queridos, que me han aguantado este año pasado sin rechistar, para que sepan que son personas especiales para mí y que los necesito.

Sí, sí, ya sé que me ha salido una carta un poco larga, por eso os voy a regalar una receta para que podáis luciros estas fiestas. No os preocupéis, es muy fácil y resultona. Yo también la miraba de reojillo al principio, pero cuando la probé, me enamoré, y creo que repetiré en alguna ocasión más durante estas vacaciones.

Vasitos de crema de castañas y chocolate

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Ingredientes (para unas 10 porciones pequeñas de postre de comilona)

250 gr cobertura de chocolate 40%
250 ml de nata líquida
200 ml de leche
un huevo mediano
un tarro de unos 400 gr de puré de castañas azucarado (en este caso estaba aromatizado con vainilla)
250 ml de nata líquida (para decorar)

Trocear el chocolate y batir el huevo. Poner a cocer la nata con la leche, justo cuando empiece a hervir, parar el fuego y añadir un poco de este líquido al bol del huevo batido mientras se remueve sin parar. Añadir la mezcla con huevo a la cazuela, ponerlo en el fuego lo más bajo posible y remover continuamente. Cuando ya tenga textura de batido de leche, parar el fuego, añadir el chocolate troceado y dejarlo reposar unos minutos sin tocarlo. Batir todo bien, añadir el puré de castañas y seguir batiendo hasta que esté todo incorporado, sin grumos. Para ayudarse en esta tarea de dejar la crema sin grumos, yo usé la batidora eléctrica. Dejar enfriar en la nevera y servir en vasitos pequeños con un sombrerito de nata para decorar.

Es una crema que tiene una sorprendente textura de mousse. Las castañas se notan sin dominar demasiado, eso sí, las raciones tienen que ser moderadas, sobre todo si se sirve después de una cena de Nochebuena o una comilona de Navidad. No me digáis después que no estáis advertidos ;-)

Espero que disfrutéis mucho de este postre y si no os da tiempo a prepararlo, pasad por mi nevera, dejaré alguno para que recuperéis fuerzas la víspera de Reyes. Pasadlo bien, descansad todo lo que podáis y recibid un abrazote de vuestra,

Mar-Mota

domingo, 10 de agosto de 2014

Primera gran crisis

Al llegar a Viena tuve una fase de luna de miel. Todo me parecía maravilloso, hasta la gente me parecía más amable y más guapa que en Salzburgo. Luego vino una época, larga, muy larga, en la que nos peleamos y poco a poco nos dejamos de hablar. Supongo que fue nuestra primera gran crisis.

Algunos de los motivos por los cuales estaba muy enfadada, especialmente con mi barrio, era que el carnicero del mercado tuvo que cerrar y otra era que el mítico frutero de la esquina se iba a jubilar. Sólo de pensar en un verano sin sus melocotones me deprimía. Así que cuando esa mañana de finales de marzo, antes de tomar el avión para pasar un mes en España, bajé a comprar las últimas naranjas para desayunar pensando que nunca más iba a volver a ver la tiendita abierta, me dieron ganas de encadenarme al mostrador y que me tuvieran que desokupar.

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Al volver de España ha sido cuando nos hemos empezado a reconciliar. Una tarde oí que alguien me llamaba y descubrí que una sonrisa de sandía me preguntaba si ya no iba más a yoga, entonces me di cuenta de que ya pertenecía a una comunidad. Esta primavera pasada he estado encontrando caminos para encontrar en mi barrio lo que esperaba de él, incluido uno a un mercado de los de verdad (con pescado y todo) a una distancia razonable.

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Así que a pesar de que en cada visita a la frutería salgo con el corazón encogido, veo otra vez en éste un buen barrio donde vivir y disfrutar de sus melones y fresas como si fuera la última vez.

Falso tiramisú de fresas

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Ingredientes

medio kilo de fresas
una cucharada de azúcar
zumo de limón o de naranja
medio kilo de mascarpone
200 ml de nata para montar
dos cucharadas soperas de azúcar avainillado
un paquete de bizcochos de soletilla

Si se tiene tiempo, se parten las fresas y se dejan marinar con ela cucharada de azúcar y el zumo de limón una noche en la nevera. Si no se tiene tiempo, se trituran la mitad de las fresas con el azúcar y el zumo de naranja.
Cuando se está listo para empezar a preparar el postre, se bate el mascarpone con la nata y el azúcar avainillado. Se mojan los bizcochos en el líquido de macerar las fresas o en el líquido de triturar las fresas y se van colocando en la base de un bol o el recipiente donde se vaya a servir el postre. Se rocían con un poco del líquido y se pone una capa de la mezcla de mascarpone y nata, se vuelve a hacer una capa de bizcochos remojados, líquido y mascarpone con nata. Para acabar, se adorna con las fresas marinadas o frescas en láminas.

Espolvoreado con pistachos picados tiene un toque verde precioso de y en vasitos individuales tiene un aire elegante para recibir a invitados excepcionales. Cuando el verano va avanzando y las fresas dejan de estar de temporada, la misma operación con frutas del bosque queda deliciosa.

¡Salud!

martes, 24 de junio de 2014

Zen again...

… y tarta-galleta de mermeladas diversas.

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Una rica manera de aprovechar los múltiples tarros de mermeladas ya abiertos que rondaban en la nevera: base de masa quebrada horneada hasta que esté dorada, mermelada(s) y almendras fileteadas por encima y otro cuarto de hora de horno. Dejarla enfriar antes de probarla. La mermelada quema, creedme, sé de lo que hablo.

domingo, 25 de mayo de 2014

Otro metapost

Hace unos días leí una reflexión que me hizo pensar en cómo blogueo, por qué, para quién… tuve una de esas tardes de grandes preguntas y (casi) ninguna respuesta para decidir hacer otro post de esos sobre mis posts.

Cada vez escribo menos a menudo, menos cantidad y menos recetas. Muchos posts parecen ser "de compromiso" pero no lo son. Son más sencillos, pero hay detrás el mismo cariño, la misma reflexión, incluso más que en otros posts de apariencia más sofisticada. Se me está volviendo el blog mucho más personal, y no me refiero a que la información que comparto sea más íntima, sino que cada vez las recetas, las fotos y las mini historias están más pensadas desde mi visión personal del mundo. Son una manera de recuperar el espíritu que me llevó a empezar a publicar: un diario para mí misma.

Tengo la impresión de que antes acumulaba recetas, cada día nuevas, de un blog, libro o revista nuevos y aunque sigo teniendo mis momentos de acumulación compulsiva de recetas, me lo estoy tomando con más calma. No busco nada nuevo cada día, repito las mismas recetas con pequeñas variaciones, intento aprender de ellas y no publicarlas en el blog para olvidarlas después. Tomo más notas (muchas veces mentales, como la que dice que en las mejores madalenas se olvida una de la piel de limón y añade piel de naranja) e intento mejorar. Digamos que me he pasado del blogueo extensivo al intensivo y en el proceso he encontrado mi Tarta de las Ocasiones Especiales. Sí, así, con mayúsculas.

Es un bizcocho adaptado de este libro (que es uno de los motivos secretos por los cuales tuve un hijo ;-P) y ha sido la base de la tarta que hice para un primer cumpleaños muy especial y para las monas de este año. Naturalmente cuando es una ocasión festiva, se decora con la trufa de la tieta Alba, pero en ocasiones más pedestres, se puede dejar el bizcocho sin decorar. El relleno de mascarpone y mermelada le da el toque cremoso sin ser tan pesado como la mantequilla batida. Eso sí, por propia experiencia sé que está más esponjoso hecho el mismo día que se va a comer y sin refrigerar, así que si se decora con trufa o nata, es mejor hacerlo en el último momento.

Bizcocho de las ocasiones especiales

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175 gr de mantequilla blanda
175 gr de azúcar
3 huevos batidos
una cucharadita de azúcar avainillado
175 gr harina
una cucharadita de polvos de hornear (Royal)
4 cucharadas de mermelada
250 gr de mascarpone
trufa o nata para decorar

Precalentar el horno a 180ºC, engrasar o forrar un molde redondo de base desmontable. Batir el azúcar con la mantequilla hasta que esté la mezcla cremosa, añadir los huevos uno a uno, batiendo después de añadir cada uno. Añadir el azúcar avainillado y volver a batir. Mezclar los polvos de hornear con la harina y luego añadir la mezcla de los sólidos a la de los líquidos y batir hasta que quede incorporado pero no más (dicen que el truco de un bizcocho esponjoso es no batir demasiado los ingredientes sólidos con los líquidos). Llenar el molde con la mezcla y hornear unos 20-25 minutos, hasta que un palillo salga limpio de restos crudos de masa al pincharlo en el centro del bizcocho.
Desmoldar el bizcocho y (si es una ocasión especial) pasar a rellenar: calentar la mermelada hasta que quede líquida y antes de que el bizcocho se enfríe del todo, se corta en dos mitades y se rellena con la mermelada. Cuando ya esté frío, se rellena con el mascarpone batido. Justo antes de servir, decorar con trufa o nata.

¡Salud!

domingo, 30 de junio de 2013

Domingos

Hoy me ha dado cuenta de que llevamos muchos domingos sin tiempo para aburrirnos. O bien tenemos algún compromiso, hay que montar algún mueble o tenemos visitas que atender.

Cuando vienen visitas, me gusta hacer algo dulce. Al Tonisito no le gustan los dulces y el jefe aún no los puede comer, así que si hago un bizcocho, brioche, etc. me lo tengo que comer yo solita (no es por falta de ganas, pero tampoco es plan...), así que cuando viene alguien a visitarnos aprovecho. Esta primavera he hecho varias veces una receta de un rollo relleno. Es una receta rápida, fácil y muy vistosa, ideal para tenerla en la mesa en un tris.

Siempre que preparo este rollo me acuerdo de ese domingo de primavera en Bad Ischl, sentados en una terraza escuchando swing junto a un matrimonio de mediana edad que nos explicaron las maravillas culturales de ese pueblito del Salzkammergut. No sé cómo fue derivando la conversación, pero la señora nos comentó que muchas tardes, mientras su esposo hacía la siesta, ella preparaba esta receta para la merienda. Yo creí que exageraba, pero estaba en lo cierto, en menos de una hora tienes el postre en la mesa.

Rollo relleno

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Ingredientes

50 gr de almendras picadas
3 huevos medianos
100gr de azúcar
2 cucharas de postre de piel rallada de limón
una pizca de sal
120 gr de harina
1 cucharada de postre de Royal

Preparación:

Precalentar el horno a 210ºC. Se baten los huevos con el azúcar, la piel de limón y la sal hasta que estén espumosos. Se mezcla aparte la harina con el Royal, se tamiza y se añaden las almendras picadas. Se mezclan la mezcla de harina con la de huevos y se extiende sobre una bandeja de horno con papel (de unos 40x30 cm). Se hornea durante 7-10 minutos en la parte baja del horno. Cuando está listo el biscuit, se pone en un paño de cocina espolvoreado con azúcar y se enrolla sobre si mismo. Se deja enfriar. Mientras, se prepara el relleno deseado (fresas con nata, trufa y plátano, crema y frambuesas...)
Cuando el biscuit está frío, montar el rollo. Desenrollar el biscuit, extender el relleno, enrollar y decorar al gusto.

Se puede rellenar de lo que más apetezca. Para ocasiones primaverales, nada mejor que fresas con nata, para invitados extra-golosos, la magnífica trufa de la tieta Alba y trocitos de plátano es lo mejor.

¡Salud!

miércoles, 1 de mayo de 2013

Mis cosas favoritas

Desde que tengo este nuevo trabajo tengo momentos de todo: de nervios, de estrés, de tranquilidad, de emoción... De todas las cosas que puedo hacer, éstas son las que más me gustan:

Puedo hacer top less en cualquier sitio, en la sala de espera del aeropuerto, en una habitación de la exposición de IKEA, incluso delante del retrato del mismísimo Rey de España.

Se me permite hacer siestas durante el día, jugar mucho, hacer pedorretas y dar achuchones a porrillo.

Pero lo mejor de todo es que tengo permiso del médico para comer hasta 700 calorías extras cada día, lo que se visualiza en una tableta entera de chocolate... como yo soy así de chula, las he visualizado en estos bollos... ;-)

Bollos de chocolate y cerezas (adaptada de la revista Jamie de marzo)

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Ingredientes (para unos doce bollos)
100 gr. de cerezas en conserva
una taza de leche
50 gramos de mantequilla
un huevo
dos cucharadas de zumo de naranja
500 gramos de harina de pan
2 cucharaditas de canela
2 cucharadas de cacao en polvo
un sobre de levadura de panadero en polvo
75 gramos de pepitas de chocolate
75 gramos de azúcar
una pizca de sal

Calentar la leche y derretir la mantequilla. mezclar el huevo batido y el zumo de naranja. Escurrir las cerezas y mezclarlas con la harina, la canela, cacao en polvo, levadura, pepitas de chocolate, azúcar y una pizca de sal. Mezclar bien y añadir la leche con mantequilla. Hacer una bola y amasar bien. Dejar levar una hora en un bol engrasado. Cortar la masa en 12 trozos iguales iguales y darles forma de bollo. Dejarlos levar ya en la bandeja de hornear una hora más y cocer en el horno precalentado a 190ºC durante unos 20-25 minutos. Cuando ya estén cocidos (huelen deliciosos) dejar enfriar y ¡a merendar!

Nota: si no los dejáis enfriar del todo, las pepitas de chocolate están pecaminosamente derretidas y te manchan las manos, la cara y las servilletas ;-)

¡Salud!

martes, 19 de febrero de 2013

Jam session de postres

Últimamente tenemos una vida social mucho más activa que antes, las visitas se multiplican y las invitaciones a merendar, cenar o pasear son mucho más abundantes que antes. A veces estos eventos llegan casi sin avisar, pero no por eso desperdicio la ocasión de preparar un postre.

Los postres así, improvisados suelen quedar estupendos, pero la parte negativa es que una nunca se acuerda de cómo leches era la receta... como en aquella copa de chocolate y nata, que no me acuerdo de las proporciones de chocolate y leche de coco que puse, o el "fool" de ruibarbo del que ya nunca más sabré cuánta nata y cuánto yogur puse.

Así improvisando, he descubierto que los bizcochos de la merienda se pueden convertir en fabulosos postres, porque en el fondo, si los haces en un molde redondo, ancho y bajito y los decoras, no sólo se hacen en un periquete, también quedan geniales como tartas. Con este sistema he preparado un bizcocho de plátano decorado con trocitos de plátano y azúcar moreno por encima, este bizcocho de manzana...

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... con una capa de mermelada y láminas de manzana, canela y trocitos de nuez, y este "Jaffa Cake"...

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... que consiste en un bizcocho aromatizado con naranja (zumo y piel), una capa de mermelada de naranja y otra de chocolate. Queda igualito que estas galletas, perfecto para la hora del café ;-)

¡Salud!

jueves, 13 de diciembre de 2012

Mi nuevo trabajo

Pues sí, tengo un nuevo trabajo, con un jefe muy exigente...

My new job :-)

... pero tengo que confesar que estoy algo colada por él, es que tiene una barbilla de magdalena, una boquita de piñón y unos mofletes de bollo que entran ganas de comérselo. ;-)

Con él estoy aprendiendo a hacerlo todo con una sola mano, a comer mientras bailo o a cocinar en tiempo récord.

De esto...

Pensando en inmolarme

a esto...

Inmolation completed :-)

sólo van 50 minutos de nada... eso sí, nos las comimos sin glasear. La receta es de la reina de la glotonería.

¡Salud!

lunes, 13 de junio de 2011

Era un albaricoque de verdad.

Si ella ya lo ha dicho tan divinamente, yo mejor me callo ;-).

"No hay nada más hermoso que un albaricoque que trae hasta el frutero la luz que le ha hecho crecer. Lo he abierto con delicadeza, así debería hacerlo todo cada día, como si me iniciara en algo muy preciado, lo he olisqueado, probando primero con la lengua su carne tan jugosa. Lo he comido poco a poco, saboreándolo sin voracidad. Qué suerte, no era soso ni híbrido ni falso. Era un albaricoque de verdad." Maruja Torres

Apricots

Yo suelo comerlos así, como ella, pero hoy tenía invitadas ilustres que, además, necesitaban mucha energía para traducir, analizar gramática y acordarse de las declinaciones... así que he decidido prepararlos en bizcocho y ha sido la mejor idea que he tenido en toda la semana (hasta ahora)

Bizcocho de albaricoques y pistachos (tuneado sin piedad de mi nuevo librito "30 Kuchen, 1 Form")

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Ingredientes:

250 gr. de albaricoques deshuesados
125 gr. de harina integral de espelta
125 gr. de harina blanca de trigo
2 cucharadas de postre de polvos de hornear
2 cucharadas soperas de azúcar de vainilla
150 gr. mantequilla blanda
150 gr. azúcar
3 huevos
25 gr. de pistachos picados

Se precalienta el horno a 180ºC y se prepara un molde de bizcocho. Se trocean los albaricoques en daditos pequeños. Se mezclan las harinas con los polvos de hornear. Se toma una cucharada de la mezcla y se le echa a los trozos de albaricoque para que queden bien cubiertos. Se bate bien la mantequilla con los dos tipos de azúcar hasta que esté cremosa. Se le van añadiendo los huevos uno a uno y se bate bien entre huevo y huevo. Se añade a la mantequilla la mezcla de harinas. de esta mezcla apartamos un par de cucharadas y se mezclan con los pistachos. Se pone la masa sin pistachos en el molde y después la masa con pistachos mezclándola con un tenedor en forma de espiral (en principio esto es para que le de un toque "marmolado", pero yo no lo conseguí). se hornea en la parte baja del horno durante una hora.

Mientras se hornea, la casa huele de maravilla. Sólo por tener ese ambientador ya vale la pena hacerlo.

¡Que tengáis una muy feliz semana!

domingo, 13 de marzo de 2011

Boys night out...

Cuando los chicos salen, las chicas se quedan en casa. Se ponen el pijama de felpa, una comedia romántica y se preparan un tazón de arroz con leche calentito con una onza de chocolate fundiéndose dentro. Entonces, ya debajo de la manta y cuando en la pantalla la gente ya se está empezando a besar, se mete la cuchara dentro del arroz cremoso y el chocolate se disuelve...


Arroz con leche sin enfriar


Boys night out...

Ingredientes (para tres tazones)

100 gr. de arroz
medio litro de leche
la piel de un limón
media taza de nata líquida
dos cucharadas de azúcar de vainilla
chocolate al gusto (el mío era de 85% cacao)

Se lava el arroz en agua fría y se pone en una cazuela con la leche y la piel de limón. Se cuece a fuego bajo hasta que esté tierno (unos 20 minutos) removiendo a menudo para que no se pegue. Al final se le añade la nata líquida y el azúcar y se deja unos minutos más hasta que vuelva a espesar un poco. Se pone en unos tazones y se le añade un trozo de chocolate.

Las cantidades estan pensadas para tomarlo en caliente, si se quiere dejar enfriar, es mejor ponerle más leche porque espesará bastante (doy fe).
Por cierto, ¿a alguien más le decían de pequeño/a que el arroz con leche caliente hacía mal a la tripa? Yo todavía no he notado nada...

¡Salud!

domingo, 27 de febrero de 2011

Apurando...

... la última oportunidad de pasarme horas navegando sin rumbo, leyendo por puro entretenimiento y cocinando por el puro placer de cocinar algo exótico y mágico.

Treacle Tart...

¡Se me acaban las semi-vacaciones! Ahora tengo esa sensación en la tripa, de domingo por la noche y los deberes por hacer...

sábado, 18 de diciembre de 2010

El lado oscuro del Adviento

¡¡¡Bienvenidos!!! He estado haciendo un poco de limpieza y poniendo guapo el blog porque sé que hoy va a tener invitados especiales... ¡todos aquellos que habéis abierto una de las ventanitas del calendario de Adviento de Noema! :-)



La ventanita de hoy nos deja asomar la naricilla a Austria y algunas de sus tradiciones :-)

Los austríacos tienen fama de educados, de que siempre abren la puerta a la gente, de que siempre cumplen las normas, de que esperan a que los semáforos se pongan en verde aunque estén en el desierto. Yo tengo la teoría de que son así de brav por la educación que reciben. Reflexionando sobre esto y sobre el Adviento he encontrado que las tradiciones austríacas de esta época tienen gran valor educativo.

Primero, los calendarios de Adviento son un entrenamiento de la paciencia y la Vorfreude. Puedes abrir una ventanita cada día, pero sólo una y nada más y así, cada día estás más cerca de la meta y aprendes a saborear esa ilusión.

Después, dice la tradición que los niños que querían recibir algún regalito de Sankt Nikolaus (el día 5 de diciembre) debían renunciar a algo o demostrar que habían crecido de alguna manera. Así los más pequeños entregaban a Sankt Nikolaus su chupete o los más mayores demostraban con una poesía lo mucho que habían avanzado en el cole.

Pero lo definitivo son los Krampus.

Krampus

Los Krampus son unos demonios que vienen acompañando a Sankt Nikolaus y que azotan sin piedad a quien no ha sido bueno el año anterior (yo siempre recibo, no falla ;-)).

Krampus

En estas tierras quién no se porta bien recibe la visita de estos demonios feísimos y es entregado a ellos por sus padres para que le den una buena azotaina.

Krampus

Pueden venir a visitarte a casa o te los puedes encontrar, en su versión más domesticada, en casi todas las ciudades y pueblos austríacos, en las llamadas "corridas de Krampus" que tienen lugar durante la primera semana de diciembre. Se reconocen por sus atronadores cencerros, sus cuernos, sus pelos y unos enooormes dientes a lo lobo de Caperucita. Parece que compitan a ver quien es el más terrorífico.

Krampus

Gracias a Dios, Nikolaus nos llena la despensa de mandarinas, chocolate y cacahuetes para endulzarnos un poco los golpes y preparar estas galletas, que son inventadas por mí aprovechando lo que me dejó Nikolaus ;-)

Krampuskekse (galletas de Krampus)

cookies, anyone?

Ingredientes (para una docena)

100 gr. de chocolate 75%
2 cucharadas de mantequilla
media taza de mantequilla de cacahuete (100% cacahuete, de la tienda de productos naturales)
media taza de azúcar en polvo
un huevo
la piel rallada de una naranja
una taza de harina
media cucharadita de bicarbonato
media cucharadita de polvos de hornear
una pizca de sal

Se funden al baño María el chocolate y la mantequilla. Cuando ya están fundidos, se añade la mantequilla de cacahuete, el azúcar, la piel de la naranja y el huevo batido. Se mezclan por otro lado todos los ingredientes secos y se añaden a la mezcla de los líquidos. Se forma una masa con todos los ingredientes. Se hace un cilindro con la masa y se deja enfriar un par de horas. Después del tiempo de reposo ya están listas para moldear. Yo recomiendo que se corten rodajas de masa y después se corten las formas, porque estirar la masa con el rodillo con tanto chocolate es imposible (creedme, lo intenté...). Se cuecen en el horno precalentado a 180ºC unos 10 minutos. Se sacan, se dejan enfriar y se espolvorean con azúcar glas para decorar.

Para darles el toque especiado, yo decidí acompañarlas de un té de canela... mmmh... pero creo que con un vaso de leche fresquita deben estar de rechupete.

¡Feliz Adviento!

domingo, 31 de octubre de 2010

Diario de un bicho

Querido diario,

Éstas han sido las semanas más raras de mi vida. Yo vivía plácidamente en una hermosa manzana cuando a una desalmada se le ocurrió preparar un bizcocho y me partió la casa en dos. Entonces todo ocurrió muy rápido, se oyeron unos gritos infrahumanos, me envolvieron en una sábana de celulosa y acabé en un recinto verde muy extraño.

Al principio pensé que estaba en el paraíso, ¡aquello era un auténtico banquete! Había de todo: peladuras de patatas, cáscaras de huevo, corazones de frutas a medio comer... durante un día no paré de comer y dormir. ¡El paraíso! Pero al cabo de poco empezaron los rumores... que si después de comer te llevaban a un contenedor y de allí ya no salías, que si todo era una trampa mortal... en fin, que decidí escapar.

Sí, querido diario, escapé y tuve que vérmelas yo solito en la ciudad, corrí aventuras que no te puedes ni imaginar, tuve que sortear obstáculos de todo tipo...

peatones con zapatos destructores...

Walk away

enormes hojas de árbol caídas por todas partes...

A leaf on my way

vehículos capaces de espachurrar al escarabajo más potente...

Hey, watch out!

repugnantes gigantes bloqueando el paso...

I wanna lay down on a bed of leaves

humos malignos que me impedían la vista...

Die Zigarrette Danach

y al llegar la noche luces misteriosas que daban mucho miedo...

Night bug

Al final llegué a salvo bajo un manzano y desde ahí te escribo. Vivo muy cómodo aquí, pero a veces no puedo evitar pensar en qué se habrá hecho de mi casita... aquella roja, dulce y crujiente manzanita que una desalmada partió en dos...

Bizcocho de manzana (inspirado en una receta de este libro)

Apple Cake

Ingredientes

media taza de mantequilla derretida
media taza de azúcar en polvo
cuatro manzanas rojas, dulces y crujientes (sin habitantes, jijiji)
un chorrito de zumo de limón
una cucharadita de canela en polvo
dos cucharadas de azúcar moreno
dos huevos
media taza de harina integral
una cucharadita de polvos de hornear (levadura química)
tres cucharadas de almendras molidas

Precalentar el horno a 180ºC. Preparar un molde para el horno con algún tipo de grasa o con papel de horno. Batir la mantequilla con el azúcar en polvo hasta que esté cremoso. Pelar y trocear las manzanas, añadirles el zumo de limón, el azúcar moreno y la canela y dejarlos aparte. Batir los huevos y añadirlos poco a poco a la mezcla de mantequilla. Añadir la harina y los polvos de hornear, mezclar ligeramente y poner toda la mezcla en el molde, añdir las manzanas cubriéndolas pero sin preocuparnos demasiado, espolvorear con las almendras y hornear de 45 a 60 minutos.

Es un bizcocho húmedo y muy aromático, aunque bastante dulce. Para los paladares sensibles al azúcar, quizá podáis reducirla.

Para los que queráis conocer otras historias de otros bichitos o gusanitos, podéis pasaros por La Vuelta al Mundo o por Casi en Serio, ya veréis las historias tan emocionantes que hay :-)

¡Salud!

sábado, 23 de octubre de 2010

¡El postre!

Soy de las que se suelen dejar lo mejor para el final. Ya sé que es una tontería pero me puede la Vorfreude de saber que después de algo bueno viene algo dulce, como un pequeño premio a la paciencia :-)

Para premiar vuestra paciencia, aquí os presento el postre que siguió al asadito. Ligerito, dulce y otoñal :-)

Peras al sirope de arce

Maple pears

Ingredientes

seis peras pequeñas
una taza de Sturm (o mosto, o vino blanco)
una vaina de vainilla
media taza de sirope de arce (se puede sustituir por otro sirope o azúcar)
nata para servir

Se pelan las peritas pero se dejan enteras y con el rabito. Se ponen en una cazuela pequeña con el vino, un poco de agua, la vaina de vainilla abierta por la mitad y el sirope. Se dejan cocer tapadas a fuego medio hasta que estén tiernas (dependerá de la talla de las peras, en este caso con 15 minutos bastó). Se dejan enfriar las peritas en el propio jugo de cocción y cuando ya están templadas o frías, se sirven con una jarrita de nata.

Al día siguiente, para desayunar con yogur y cereales estaban divinas :-)

¡Salud!

domingo, 12 de septiembre de 2010

8:2

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Ya lo dijeron Noema y Tonicito pero yo también tenía que decirlo. Hay palabras que son la pesadilla de cualquiera que aprenda alemán: la palabra Zwetschke con una ratio de ocho consonantes para dos vocales es una de esas perlas. ¡Menos mal que saben mejor que se pronuncian! ;-)

Zweschkenkuchen

8 to 2

Ingredientes

un puñado de ciruelas (yo usé unas ocho, pero depende del tamaño de las ciruelas y del molde)
100 gr. de azúcar mascabado
100 gr. de mantequilla blanda
2 huevos
50 gr. de harina integral
50 gr. de almendras molidas
una cucharadita de levadura química


Se precalienta el horno a 180ºC. Se prepara un molde de plumcake para el horno (con papel o engrasado), se deshuesan las ciruelas y se colocan las mitades para que cubran el fondo del molde.
Se bate bien la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla quede cremosa. Se añaden los huevos poco a poco batiendo bien entre cada uno.
Aparte, se mezclan la harina, almendras y la levadura. Cuando estén bien mezclados, se añaden a los ingredientes líquidos y se remueve todo suavemente sin batir.
Se pone la masa en el molde preparado, encima de las ciruelas y se hornea unos 40 minutos, hasta que esté dorado en la superfície y un palillo salga limpio de masa cuando se clave. Sacarlo del horno, dejarlo enfriar un rato, desmoldarlo y dejarlo enfriar completamente antes de comerlo.

Es un pastel húmedo, no muy dulce y con un sabor a caramelo fantástico. Yo lo acompañé de un té de especias con leche para la merienda.

¡Salud!

domingo, 1 de agosto de 2010

Otra confesión

Tengo una confesión no muy popular que hacer: no me gusta demasiado el verano, prefiero el otoño. Sí, ya sé, ya sé que el verano es tan bonito, tan maravilloso, tan... pero a mí no me acaba de convencer, me siento mucho más en armonía con el mundo durante el melancólico otoño que en el brillante verano.

Pero este julio alguien nos propuso buscar el arco iris por nuestra ciudad y buscando, buscando, (en casa, en los jardines de los vecinos, incluso en la caja de la costura) dejé de ver las cosas tan negras y las empecé a ver de colores...

My creation
1. lazy Sunday / domingo perezoso, 2. almost a rainbow / casi un arcoirirs, 3. drying rainbows / secando arco irirs, 4. vetes i fils

Incluso me entretuve haciendo algunas creaciones para la ocasión...

rainbow fleet to the rescue! / ¡la flota del arco iris al rescate!

Y al final encontré lo que buscaba... ¡en la merienda!

waiter, there's a rainbow on my cake!

La receta, la saqué de aquí, sólo que usando un poco menos de lemon curd del que pone (prefiero los postres frescos a empalagosos). La receta la tengo etiquetada sin gluten, pero hay que ir con ojo con la polenta y las almendras picadas y comprobar que no hay peligro.

Para disfrutar de otros mundos coloridos os podéis pasar por La Vuelta al Mundo o por Casi en serio.

¡Salud!

miércoles, 7 de julio de 2010

Si no puedes con tu enemigo...

Estos días la gente se comporta extraña. En el trabajo me hablan de jugadas maestras, de goles, de simpatías y antipatías. Por la calle me preguntan si soy española y me felicitan por ello.

Hasta ahora me he resistido, pero creo que hoy me voy a rendir. Mis amigos me conocen bien y saben que, aunque después haya fútbol, no me puedo resistir a una grill-party en su balcón. Yo voy a llevar una ensalada y, para no sentirme tan culpable de comer tan sano, un sorbete de fresas bien fresquito.

Sorbete de fresas

sorbete de fresa

Ingredientes

medio kilo de fresas
una taza de sirope de flores de saúco (puede ser hecho en casa, creo que se puede comprar en IKEA, pero no sé si en todas partes hay, si no se puede encontrar se puede sustituir por cualquier otro sirope o por un almíbar hecho en casa)

Se limpian las fresas, se trituran y se mezclan con el sirope, se bate un poco más hasta obtener una textura cremosa. Se mete en el congelador en un contenedor de plástico y se deja un par de horas. Se saca del congelador y se bate bien, se vuelve a meter y se deja otras dos horas, se vuelve a batir y se vuelve a congelar hasta que esté otra vez cuajado al gusto.

¡Salud!

domingo, 27 de junio de 2010

Strawberry fields

Una de las cosas que más me gustan de Salzburgo es que con la bici te plantas en un momento en medio del campo ya sea para comprar leche, o para recoger fresas...

hard work :) a strawberry in the hand is worth two in the bush
my basket strawberries & bike

Una fresa madura, acabada de coger de la mata, aún caliente por el sol es una explosión de sabor increíble. Después de esto es difícil reconocer como fresas a esas pobres frutillas que han estado en alguna cámara frigorífica.

¿Qué vamos a hacer con 2 kilos y medio de fresas? De momento esta tarta...

Tarta de mascarpone y fresas (adaptada de aquí)

strawberry tart

Ingredientes

200 gr. de galletas
75 gr. de mantequilla fundida
un huevo
una cucharada de azúcar de vainilla
250 gr. de mascarpone
250 gr. de fresas

Se trituran las galletas y se mezclan con la mantequilla. Se forra un molde de tarta desmontable con la mezcla y se presiona para que quede una base de tarta. Se deja en la nevera.
Mientras, se separa el huevo, se monta la clara a punto de nieve y se bate la yema con el azúcar y el mascarpone. Se añade la clara a la mezcla de mascarpone y se coloca encima de la base de galleta. Se decora con las fresas y se deja enfriar en la nevera unas cuantas horas antes de servir.

... después, a lo mejor hacemos alguna mermelada :-)

¡Salud!