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domingo, 2 de abril de 2017

Auténtico austrrrriaco

Es lo que tiene criar marmotillos en Austria, que te salen austríacos. Que se levantan antes de las siete, que el pan se lo comen solo pero son capaces de comerse un huevo sin mojar, que a la frase "No salimos que hace frío" te responden "Pues nos abrigamos", y que su comida favorita son los Knödel.

Los Knödel son unas bolas hechas de pan, leche y huevo (básicamente es una albóndiga sin carne) que se usan para acompañar guisos en vez del pan. Si se le añade algún otro ingrediente a la masa (bacon, espinacas, queso...), se pueden comer solos bien regados con mantequilla derretida.

Hacía mucho tiempo que no experimentaba con la cocina austríaca, he tenido que bucear en el buscador del blog y he encontrado este pequeño tesoro típico de los Alpes, los Kaspressknödel, que nos ha salvado un par de cenas: la primera, solos con ensalada, la segunda, bañados en una sopa de verduras. Tradicionalmente se fríen en mantequilla clarificada, pero yo los hago al estilo mediterráneo, con aceite de oliva, que es lo que tengo más a mano normalmente.

Kaspressknödel



Ingredientes (para unos 10-12 Knödel)

una cebolla pequeña
un diente de ajo
200 ml de leche
200 gr de pan seco cortado a dados
3 huevos
100 gr de queso que funda bien, rallado
una cucharada de harina
perejil picado
nuez moscada, sal y pimienta

Se pican y se pochan la cebolla y el ajo. Se calienta la leche sin que llegue a hervir. Se mezclan todos los ingredientes en un cuenco y se dejan reposar al menos media hora. Pasado el tiempo de reposo, se hacen bolas del tamaño de una pelota de tenis que luego se aplastan para formar como hamburguesas y se fríen en una sartén con bnte aceite (sin cubrirlos enteros) hasta que estén dorados y el queso derretido.

Se pueden comer así mismo acompañados de una ensalada, o se pueden añadir a la sopa de caldo.

¡Salud!

P.D. Ya estamos en abril, el mes del (¡¡¡décimo!!!) cumpleaños de la Marmota. Y si todo va bien, espero poder tener a punto para la semana que viene una sorpresita. Tengo planeado priorizarlo esta semana. ¡A ver si lo consigo!¡Qué emoción!

P.D.2 ¿Habéis visto que estamos haciendo un "Abril de paraules" en Instagram? ¿No? Pasaros, veréis qué fotos más lindas se están compartiendo. ¡Purita poesía!

P.D.3 He editado para corregir algunos errores y para añadir información importante a la receta. ;-)

domingo, 16 de octubre de 2011

Mirando las cosas de manera diferente

A veces doy las cosas por sentadas, ni siquiera me imagino que podrían ser diferentes y entonces, cuando son diferentes a como yo me había pensado, me sorprenden... ¡y me encantan las sorpresas!

Siempre pienso en Salzburgo como en una ciudad tranquila donde es difícil encontrarse a alguien después de las ocho de la noche.
Pero entonces un día normal, después de haber estado en la biblioteca haciendo los deberes, giro la esquina y ¡allí está! ¡una fiesta del vino en plena calle! ¡y con comida! Ante este giro inesperado, decido no ir a casa y quedarme a cenar allí mismo.

Un momento después, mientras espero a que salga mi cena del horno, tuve otra sorpresa: había pedido una especie de pizza, pero se llamaba “Flammbrot” y entonces recordé que ¡sí! ¡la pizza también es un pan! ¡sólo tienes que mirar debajo de la guarnición!

Así es como decidí hacer este Flammbrot (una especie de pizza germánica, también llamada Flammkuchen) para el World Bread Day 2011.

Flammbrot (basado en este Flammkuchen de Delicious Days)

Flammbrot

Ingredientes (para dos personas)

para la masa :
300 gr. harina integral de espeltabr> media cucharadita de sal
200 ml agua templada
unos 5 gr. de levadura de panadero seca
algo de aceite

para la guarnición:
200 gr. crema agria o Schmand
un par de cucharadas de yogur natural sin azúcar
sal,pimienta negra y nuez moscada al gusto
un puerro mediano
dos patatas medianas
algo de bacon picado (opcional, ¡pero lo recomiendo!)
cebollino picado para decorar

Mezclar en un bol grande la harina y la sal. Mezclar en un bol pequeño la levadura con el agua y dejar reposar un par de minutos
Mezclar el agua con levadura, con la harina y amasar bien hasta obtener una masa suave y ligeramente pegajosa. Fromar una bola y dejar reposar en el bol untado con aceite y cubierto por papel film hasta que haya doblado su tamaño (unos 45-60 minutos).
Dividir la masa en dos bolas y dejar reposar otra vez una media hora.
Mientras, se puede preparar la guarnición.
Mezclar la crema agria con el yogur, la sal, pimienta y nuez moscada al gusto.
limpiar bien el puerro y las patatas y cortarlos a rodajas finas. Cocinarlo con un poco de aceite y agua en una sartén grande, tapado, durante unos 10 minutos, o hasta que las patatas estén justo tiernas.
Precalentar el horno a 250ºC y con el rodilllo aplanar la masa como para pizza fina. Untar la masa plana con la mezcla de nata agria y repartir las patatas, el puerro y el bacon si se usa.
Se puede añadir más sal y pimienta si apetece.
Hornear unos 10-15 minutos en el suelo del horno.
Sacarlo del horno y adornarlo con el cebollino

Yo lo serví con una ensalada de hojas variadas, un poco de calabaza asada que había sobrado y una manzana a trozos. ¡Fue una comida de otoño muy rica, lástima que se nos hubiera acabado el Sturm para brindar!

¡Salud!

domingo, 22 de mayo de 2011

Flower power

Otro post con música.



A veces necesito creer en los ángeles, ser un poco cursi...

Flower Power!

Anonymous

... y notar el poder de las flores.

Miel de diente de león (receta tradicional austríaca)

flower power

Ingredientes

tres puñados de flores de diente de león
un litro de agua
un kilo de azúcar
zumo y ralladura de la piel de medio limón

Poner las flores en una cazuela y echarles el agua encima, dejar en remojo un par de horas. Llevar todo a ebullición, apagar el fuego y dejar enfriar. Reposar durante una noche. Al día siguiente, colar las flores y añadir el kilo de azúcar, la piel y el zumo del medio limón al agua. Dejar cocer a fuego lento hasta que tenga una textura de miel (unas dos horas). Dejar enfriar y usar como si fuera miel.

Si queda demasiado líquida, se puede poner a cocer otra vez hasta tener la textura deseada. Si queda demasiado espeso (como me pasó a mí) se le puede añadir un poco de agua y dejar cocer otro ratito más. Para tener una idea de las texturas y los pasos aquí hay más información.

Dicen que va de primera para los resfriados y a mí me encanta esto de hacer de brujilla/druida y preparar cocimientos y brebajes para el invierno.

¡Salud!

viernes, 9 de abril de 2010

Odeleiiiii odeleiiiiiiiii

Para apreciar la primavera alpina se ha de saber cantar cosas como éstas...



Yo ya voy ensayando y para sentirme como copo de nieve me dedico a comer hierbas del prado en ensalada.

Wiesenkräutersalat

Esta mezcla de hierbas las compré del mercado, pero quien no sea tan vago como yo, puede ir al campo a recogerlas. A simple vista pude reconocer margaritas, berros, diente de león y una especie de ortiga que no pica. Hay otras que no he podido reconocer ni con mi guía de hierbas silvestres comestibles :)

Con unas alcachofitas, aceitito y limón han sido un almuerzo primaveral la mar de rico.

¡Feliz fin de semana!

martes, 29 de septiembre de 2009

Por el camino

¿No os ha pasado nunca que el camino es tan bonito que le resta importancia al destino al que ibais?

Este fin de semana fuimos al Parque Nacional Kalkalpen para oír a los ciervos desprendiendo toda su energía masculina. Pero por el camino...

...caminamos por el bosque saludando a las ranas y las setas...

Kalkenalpen

... estuvimos en una cabaña que hacía que dentro de mi cabeza sonara esta música...

Hütte

... conocimos a las salamandras alpinas, vimos una salida de luna espectacular y volvimos a celebrar...

lluna

... nos comimos unos Kasnockn hechos en la cocina de leña...

Kasnockn

y disfrutamos de una sobremesa deliciosa de Glühwein, Schnaps radiocativos y hombres-lobo.

Con tantas cosas lindas, no oír a los ciervos tampoco nos importó y menos después de este desayuno de huevos, pan, mantequilla, queso y sol...

Frühstück

...y saludar a las Herbstzeitlosen al volver a casa.

¡Vale la pena tener las piernas como un flan!
¡Salud!

domingo, 20 de septiembre de 2009

Evento de la marmota XVI: Almabtrieb

Ayer fuimos a Wagrain (o Wagroaa) para agradecer que el ganado haya vuelto sano y salvo de los prados en las montañas. Por eso estaban las vacas tan bien adornadas y la gente tan alegre.

Almabtrieb

Además, como coincide con el Bauernherbst, también agradecimos la buena cosecha con música, bebida y (¡cómo no!) comida.

Bauernkrapfen herstellen

¡Feliz otoño!

sábado, 1 de noviembre de 2008

A la cama no te irás...

Este año he aprendido mucho sobre la fiesta de Todos los Santos (o Allerheiligen en Austria).
He aprendido sobre cuál es su origen y su conexión con el Panteón romano.
He aprendido que en Cataluña también se encendían calabazas en esa noche, así que la castañada y Halloween están emparentadas.
Y he aprendido que en la Austria alpina se come una trenza de brioche como la que sigue (de mi panadería de cabecera) que los padrinos regalan a sus ahijados.

Desayuno de Allerheiligen Zopf y compota ácida de arándanos y mandarinas

Zopf

Ingredientes:
media trenza de brioche (integral, con almendras y pasas)
un cuarto de kilo de arándanos frescos
el zumo de tres mandarinas
azúcar al gusto

Se cuecen los arándanos, el zumo de mandarinas y el azúcar hasta que los arándanos queden tiernos (unos 15 minutos). Se deja enfriar.
Se cortan rebanadas de la trenza y se unta con la compota.

¡Salud!

miércoles, 13 de febrero de 2008

Brotzeit: Bauernbrot und Erdäpfelkäs

Hay palabras en alemán que me encantan. Una de ellas es Brotzeit. Literalmente significa "la hora del pan" y se refiere a la hora en que comes un pequeño tentempié. Me fascina que se use la palabra pan como equivalente a tentempié, eso dice bastante de la importancia que tiene este alimento para los austríacos.

Naturalmente este tentempié consiste en un trozo de pan con algo untado por encima, embutido, jamón o queso y alguna verdura como cebolla, pepinillos o pimiento.

Para el Brotzeit de hoy he usado el pan más típico: el Bauernbrot (pan de pagés, pan de campesino). Lo he comprado en mi panadería favorita: Itzlinger, que hacen panes biológicos de muy buena calidad.

Nuestro protagonista es un pan oscuro hecho con harina de centeno y levado a base de Sauerteig (masa madre). La forma que se le suele dar es redonda, de un kilo, pero se puede comprar en mitades o cuartos, según las necesidades. Se mantiene varios días tierno, sobretodo si lo envuelves en plástico.



Tiene un sabor intenso y el toque inconfundible de la alcaravea (también existe la versión sin alcaravea), por eso prefiero tomarlo o bien con untes cremosos o con carnes, embutidos, ahumados y quesos que tengan suficiente potencia de sabor para no quedar eclipsados por el pan. Con el pescado (si no es ahumado o salado) prefiero un pan más ligero.

La miga no absorbe muy bien el aceite porque es tupida y ligeramente húmeda, así que lo tomo mejor con mantequilla o cualquier otra cosa de untar. Y la corteza... ¡OH DIOS MÍO LA CORTEZA! Es la mejor parte de todo, gruesa y crujiente, hace las delicias de cualquier amante del pan rústico.

Para acompañar el pan de hoy, he preparado un Aufstrich (unte) típico austríaco y bávaro: el Erdäpfelkäs (queso de patatas) con patatas hervidas, crema agria o yogur, cebollino picado, un poco de ajo y pepinillos agridulces (los míos son unos polacos que están divinos de la muerte). Es cremoso y ligeramente picante, ideal para contrastar con el pan.



Con una rebanada de estas ya tengo para resistir toda la mañana... ¡con lo que me echen! ;)

¡Salud!

lunes, 28 de enero de 2008

Donde la sopa de col

Este fin de semana hemos luchado y vencido nuestro instinto marmotil que nos ordenaba quedarnos en casa haciendo Winterschlaf y hemos salido al exterior a ver paisajes tridimensionales.



Cuando planeamos una excursión de este tipo lamento no tener cámara para grabar nuestra conversación, porque no tiene desperdicio.

El Tonisito propone ir a Dürreck. Y yo sólo oigo "blah blah blah", vamos, que no tengo ni idea de dónde me dice. Y él sigue "Sí, mujer, si ya hemos estado, al pie de la montaña Jenner..." Nada... "Sí, en Berchtesgaden... ¿no te acuerdas?" Ni idea...



Entonces, a punto de perder la paciencia (el pobre) se le enciende una lucecita y me dice "Allí donde nos llevamos una vez el termo con una sopita de col y nos la comimos en unas piedras del camino" Y entonces es cuando a mí se me enciende también la lucecita "¡Aaaaaah! ¡Allí! ¡Ya recuerdo!... ¡Qué buena idea!"

Una vez más queda confirmado que en mi caso, no sólo el amor me llega por el estómago, también la memoria.



El caso es que subimos a Dürreck (donde la sopa de col para mí) y paseamos por el camino nevado admirando paisajes y sorteando esquiadores.

Me encanta oir los diferentes tipos de nieve bajo mis pies. Hay una que suena como gravilla, otra que hace una especie de chirrido sordo, otra que no hace ruido y resbala...



Pero lo que me va hacer recordar esta excursión llena de montones de algodón, luz de atardecer y extrañas huellas va a ser el almuerzo en la Hütte de turno. Una cabaña de madera llena de camaradería, Servus y sabores alpinos: pan de centeno y alcaravea, embutidos, jamón ahumado y salado, carnes frías, queso, pepinillos agridulces, finísimas rodajas de cebolla roja, todo espolvoreado con Kren (rábano picante), regado con una Radler (cerveza con limonada) y iluminado por el sol naranja de la tarde.

¡Salud!