Cuando algo te cambia radicalmente en la vida las cosas se vuelven difíciles durante un tiempo.
Al principio de vivir en un país extranjero todo se hace una montaña. Y cuando digo todo, me refiero a TODO: ir a comprar, tomar un autobús, preguntar un precio, llamar por teléfono, apuntarte a un curso de idiomas...
Supongo que cuando a alguien le dan la noticia de que tiene una enfermedad también pasa algo parecido. Toda la realidad se transforma y se hace más difícil. Me imagino que ahora mismo me dijeran que no puedo comer gluten, lactosa, azúcar o levaduras... y realmente mi vida cambiaría y encontraría muchas dificultades para poder llevar una vida similar a la que llevaba. ¡La de etiquetas que hay que leer y la de cosas que ocurren en la industria de la alimentación y que van contra toda lógica!
En estas situaciones es esencial la gente que te rodea, la gente con la que te encuentras. En nuestro caso, nos encontramos con la gente de este
hotelito que nos ayudó muchísimo. Gente que es consciente de que no la entiendes del todo, que habla despacio y que te explica cómo funcionan las cosas por aquí. En cuanto a las intolerancias, como la celiaquía, me imagino que si estuviera en esa situación, la acogida me la hubieran hecho
Ana y Víctor que recopilan, anuncian, dan recetas y nos corrigen cuando nos equivocamos.
Para participar en el
HEMC de este mes, que han propuesto Ana y Víctor, toca una receta sin gluten. Yo cocino
sin gluten muchas veces, pero esta vez quiero preparar algo sencillo y que se cocine habitualmente en casi todas las casas. Este
Schnitzel que servían en el
Stiegenwirt, algo diferente a los habituales, nos ayudó entonces a habituarnos a nuestra nueva casa, espero que pueda servir ahora para hacer la vida un poco más cómoda a quienes no pueden tomar gluten.
Schnitzel sin gluten
Ingredientes (para dos)
dos filetes de pavo (o de ternera o de cerdo, al gusto)
un par de tazas de copos de maíz (¡¡¡¡ATENCIÓN!!!! MIRAD EN LA ETIQUETA QUE SÓLO LLEVEN MAÍZ O QUE ESTÉN ETIQUETADOS COMO LIBRES DE GLUTEN)
un huevo batido
media taza de harina de maíz
sal y pimienta al gusto
aceite para freír
Se salpimentan los filetes y se pasan primero por la harina de maíz, después por el huevo y finalmente por los copos de maíz ligeramente machacados. Se fríen en el aceite caliente hasta que estén dorados.
Se sirve con unas patatas hervidas y glaseadas con mantequilla y alguna hierba aromática (en este caso,
levístico viajero) y una ensalada verde.
Al final hasta ves la oportunidad de aprender cosas nuevas que te ha dado esa dificultad, desde un nuevo idioma hasta un mundo más allá del trigo.
¡Salud!
ATENCIÓN: Buscando
información sobre los copos de maíz descubrí que los de las marcas más conocidas
sí que tienen gluten. Así que, por favor, si se quiere hacer esta receta completamente libre de gluten, es mejor hacerla con copos de maíz etiquetados "sin gluten" o que en sus ingredientes sólo lleven maíz. (Si me equivoco, por favor, ¡corregidme! Jo, qué difícil es ser un novato en esto...)