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sábado, 5 de octubre de 2013

Wien(as) costumbres

Una rebanada de pan (Bauernbrot, de centeno y trigo) con mantequilla y cebollino picado.

wien(as) costumbres

En verano con limonada, ahora ya vamos a comenzar a tomarlo con té o café calentito.

Y para amantes del pan, octubre es el mes favorito porque ha pasado esto y va a pasar esto.

¡Salud!

domingo, 16 de octubre de 2011

Mirando las cosas de manera diferente

A veces doy las cosas por sentadas, ni siquiera me imagino que podrían ser diferentes y entonces, cuando son diferentes a como yo me había pensado, me sorprenden... ¡y me encantan las sorpresas!

Siempre pienso en Salzburgo como en una ciudad tranquila donde es difícil encontrarse a alguien después de las ocho de la noche.
Pero entonces un día normal, después de haber estado en la biblioteca haciendo los deberes, giro la esquina y ¡allí está! ¡una fiesta del vino en plena calle! ¡y con comida! Ante este giro inesperado, decido no ir a casa y quedarme a cenar allí mismo.

Un momento después, mientras espero a que salga mi cena del horno, tuve otra sorpresa: había pedido una especie de pizza, pero se llamaba “Flammbrot” y entonces recordé que ¡sí! ¡la pizza también es un pan! ¡sólo tienes que mirar debajo de la guarnición!

Así es como decidí hacer este Flammbrot (una especie de pizza germánica, también llamada Flammkuchen) para el World Bread Day 2011.

Flammbrot (basado en este Flammkuchen de Delicious Days)

Flammbrot

Ingredientes (para dos personas)

para la masa :
300 gr. harina integral de espeltabr> media cucharadita de sal
200 ml agua templada
unos 5 gr. de levadura de panadero seca
algo de aceite

para la guarnición:
200 gr. crema agria o Schmand
un par de cucharadas de yogur natural sin azúcar
sal,pimienta negra y nuez moscada al gusto
un puerro mediano
dos patatas medianas
algo de bacon picado (opcional, ¡pero lo recomiendo!)
cebollino picado para decorar

Mezclar en un bol grande la harina y la sal. Mezclar en un bol pequeño la levadura con el agua y dejar reposar un par de minutos
Mezclar el agua con levadura, con la harina y amasar bien hasta obtener una masa suave y ligeramente pegajosa. Fromar una bola y dejar reposar en el bol untado con aceite y cubierto por papel film hasta que haya doblado su tamaño (unos 45-60 minutos).
Dividir la masa en dos bolas y dejar reposar otra vez una media hora.
Mientras, se puede preparar la guarnición.
Mezclar la crema agria con el yogur, la sal, pimienta y nuez moscada al gusto.
limpiar bien el puerro y las patatas y cortarlos a rodajas finas. Cocinarlo con un poco de aceite y agua en una sartén grande, tapado, durante unos 10 minutos, o hasta que las patatas estén justo tiernas.
Precalentar el horno a 250ºC y con el rodilllo aplanar la masa como para pizza fina. Untar la masa plana con la mezcla de nata agria y repartir las patatas, el puerro y el bacon si se usa.
Se puede añadir más sal y pimienta si apetece.
Hornear unos 10-15 minutos en el suelo del horno.
Sacarlo del horno y adornarlo con el cebollino

Yo lo serví con una ensalada de hojas variadas, un poco de calabaza asada que había sobrado y una manzana a trozos. ¡Fue una comida de otoño muy rica, lástima que se nos hubiera acabado el Sturm para brindar!

¡Salud!

viernes, 16 de octubre de 2009

Brotzeit: Apfel-Grammelschmalzbrot

Esta vez para celebrar el día del pan he decidido reconciliarme. Sí, reconciliarme con mi pobre masa madre olvidada en la nevera hacía ya meses, reconciliarme con mi banneton y ponerlo en uso otra vez, y de paso también reconciliarme con la Schmalz.

Uno de los acompañamientos mas típicos de los Frühschoppen austríacos es el pan de masa madre con Schmalz, que es básicamente manteca de cerdo. A mí nunca me había hecho demasiada gracia, pero esta receta en la que se le añaden manzanas (Apfel) y chicharrones (Grammel) creo que va a ser el inicio de una bonita amistad ;)

Grammelschmalzbrot

Para el pan usé medio kilo de harina de espelta, una taza y media de masa madre, una taza de agua y sal. Quedó una masa bastante húmeda que tuve que amasar delicadamente y con paciencia y que, después de un par de levados de unas 3-4 horas cada uno y una horita de horno a tope (250ºC), se convirtió en un pan de corteza crujiente. Hubo algunos problemas técnicos a la hora de pasar la masa del banneton al horno, pero nada insalvable :)

Y para vivir la experiencia auténtica austrrrriaca, mezclé 80 gramos de manteca de cerdo con 20 gramos de chicharrones machacados, una manzana en compota, una puntita de ajo, sal y pimienta, unté un poco de la mezcla en el pan y lo acompañé con cerveza de trigo y música tradicional.



¡Feliz día del pan! ¿Alguien más participa?

martes, 20 de enero de 2009

Brotzeit: Hausbrot mit Heringbutter

Y vuelvo al redil panadero. La historia de este pan empieza hace una semana, cuando decidí volver a crear vida en un tarro, me empollé los apuntes y preparé mi primera masa madre de centeno. El paso siguiente más natural era hornear un pan, y aquí está...

Hausbrot (pan casero)

Hausbrot mit Heringbutter

Ingredientes:
dos tazas de masa madre de centeno (burbujeante)
tres tazas de harina de trigo de fuerza (cuando se acabó la de trigo, seguí con centeno integral)
una cucharadita y media de sal
una taza de agua

Mezclé todos los ingredientes y los amasé hasta que quedó una masa elástica (ains, ya ni me acordaba lo que mola amasar con masa madre) y luego los dejé reposar muuuucho tiempo (nuestro apartamento es fresco). El primer reposo fue de toda una noche, el segundo de unas cinco horas dentro de un cestito. Después lo horneé (sin tener mucha fe en ello, de hecho, compré pan y todo) al máximo de mi horno (un poco más de 250º), con bastante vapor, una horita. Bueno, en realidad hasta que el termómetro me dijo que el interior del pan estaba a 96º, desde que me salió crudo el pan, hago trampas y uso termómetro.

Apenas lo dejé enfriar y lo caté... ¡la mejor corteza que he horneado hasta ahora! gruesa y crujiente, un sabor fuerte a centeno pero una miga mejorable. Anoche cayó la mitad con una tortillita de espinacas. Hoy he pasado el Brotzeit con él y un poco de Heringbutter (mantequilla con arenques, así, sin muchas cosas más) de la pescadería de confianza. Es una mantequilla con un importante sabor a pescado salado que combina perfectamente con una manzana cox, un pelín ácida pero dulce (las preferidas de mi joven frutera). Ideal para una mañana lluviosa.

Un largo camino, el que ha recorrido este pan, pero ha valido la pena.

¡Salud!

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Brotzeit: Peras con queso...

... ¡saben a beso!

Peras con queso saben a beso

Pan de nueces, peras maduras fileteadas y gorgonzola, todo gratinado durante un par de minutos, lo justo para que el queso regalime por los bordes.

¡Salud!

jueves, 15 de mayo de 2008

Brotzeit: Pan blanco y lo que me trajo el cartero

Cuando era pequeña mi concepto de cartero era éste...



Después, ya de más grandecita, me acostumbré a mantener correspondencia con mis primas y mis amigas que estaban de vacaciones en el pueblo y el cartero seguía siendo un personaje amable y positivo.

Cuando fui adulta todo cambió de repente. Dejé de escribir cartas (una pena) y el cartero se convirtió en aquel ser que traía facturas, publicidad y multas.

Pero la vida da muchas vueltas y desde que vivo en Salzburgo el cartero vuelve a ser alguien agradable que trae bonitas sorpresas hasta mi puerta. Como este sátar venido desde la vera del Mediterráneo para alegrar mis papilas este mediodía. De su aromático compañero de viaje hablaré otro día.


Pan blanco de trigo con aceite de oliva y sátar.

Y luego los periódicos me querrán convencer de que este mundo es un valle de lágrimas.

viernes, 25 de abril de 2008

Brotzeit: Kürbiskernbrot und... rat mal!

Mientras se tuesta el pan crudo a fuego lento en mi horno, voy con el que tendría que haber sido el post de hoy.

Para el Brotzeit de este mes he escogido uno de los clásicos: el pan de pepitas de calabaza (¡Sacrilegio! está comprado en el supermercado, pero es que aquí hasta los panes del supermercado están ricos). Las semillas de calabaza son muy populares en este país, se toman hechas aceite, en los panes, en los mueslis... son muy sabrosas y dicen que son una maravilla de la nutrición. En fin, que este pan oscuro, sabroso pero ligero es uno de los habituales en casa.



Por encima del pan he puesto dos cosas, una es miel, la otra es... jejejeje... ay, la otra... ¡a ver quién lo adivina! Una pista: fue producto de un Unfall (accidente o casualidad, como se prefiera... ¡cómo me gusta el alemán!) y estaba muuuy rico. Otra pista se puede encontrar en las etiquetas del post ;).

El lunes la respuesta, manténganse atentos a sus pantallas. Ahora me he colocado mi jersey del buen humor y me voy a pasar una tarde de lectura "a la Izaskun".

¡Buen fin de semana!

viernes, 28 de marzo de 2008

Brotzeit: Bergsteigerbrot und Liptauer

Para el Brotzeit de hoy me he dado un homenaje con dos elementos fantásticos.

El Bergsteigerbrot (pan del subidor de montañas) es uno de mis panes favoritos. Es de los que (edito)la madre de (fin de la edición) Ibán denominaría "pan con moviditas" pero está delicioso... Leo en los ingredientes que lleva harina de trigo y de centeno, soja, pepitas de girasol y de calabaza. Todo levado con masa madre y levadura. Es un pan más ligero que el Bauernbrot o el de centeno 100%. Tiene un sabor muy bueno enriquecido por las semillas. La corteza es del tipo crujiente y gruesa y también se aguanta varios días fresco.


Mi Liptauer ha quedado con un color más clarito que el habitual, pero con un sabor rico, rico. La próxima vez dos cucharadas de pimentón en vez de una... ;)

Para untar encima del pan he decidido preparar un Liptauer. Es una mezcla de queso fresco (125 gr), mantequilla (50 gr) y crema agria (una cucharada) batido y aderezado con pimentón y otros ingredientes (cebolleta y pepinillos picados).

El auténtico queso que se usa para esta receta es el queso de oveja polaco Brimsen, que he tenido la suerte de encontrar en mi supermercado habitual. Aunque se puede sustituir por quark.

Esta receta es una de las muchas muestras de la mezcla de culturas que hay en este país. Supongo que el hecho de que en su día fuera un imperio tan grande y tener tantísimas fronteras con otros países hace que las influencias gastronómicas sean muy fuertes. Esta receta, sin ir más lejos, es originaria de Eslovaquia, se usa queso polaco y es típica del "tapeo" vienés en los Heuriger.

Mientras lo disfruto, me imagino a los eslovacos yendo a visitar al Kaiser y ofreciéndole una tapita de Liptauer y éste, relamiéndose, pidiendo que se adoptara en la corte como "tapa" oficial en la degustación de vinos. ¡Genial!

¡Salud!

miércoles, 13 de febrero de 2008

Brotzeit: Bauernbrot und Erdäpfelkäs

Hay palabras en alemán que me encantan. Una de ellas es Brotzeit. Literalmente significa "la hora del pan" y se refiere a la hora en que comes un pequeño tentempié. Me fascina que se use la palabra pan como equivalente a tentempié, eso dice bastante de la importancia que tiene este alimento para los austríacos.

Naturalmente este tentempié consiste en un trozo de pan con algo untado por encima, embutido, jamón o queso y alguna verdura como cebolla, pepinillos o pimiento.

Para el Brotzeit de hoy he usado el pan más típico: el Bauernbrot (pan de pagés, pan de campesino). Lo he comprado en mi panadería favorita: Itzlinger, que hacen panes biológicos de muy buena calidad.

Nuestro protagonista es un pan oscuro hecho con harina de centeno y levado a base de Sauerteig (masa madre). La forma que se le suele dar es redonda, de un kilo, pero se puede comprar en mitades o cuartos, según las necesidades. Se mantiene varios días tierno, sobretodo si lo envuelves en plástico.



Tiene un sabor intenso y el toque inconfundible de la alcaravea (también existe la versión sin alcaravea), por eso prefiero tomarlo o bien con untes cremosos o con carnes, embutidos, ahumados y quesos que tengan suficiente potencia de sabor para no quedar eclipsados por el pan. Con el pescado (si no es ahumado o salado) prefiero un pan más ligero.

La miga no absorbe muy bien el aceite porque es tupida y ligeramente húmeda, así que lo tomo mejor con mantequilla o cualquier otra cosa de untar. Y la corteza... ¡OH DIOS MÍO LA CORTEZA! Es la mejor parte de todo, gruesa y crujiente, hace las delicias de cualquier amante del pan rústico.

Para acompañar el pan de hoy, he preparado un Aufstrich (unte) típico austríaco y bávaro: el Erdäpfelkäs (queso de patatas) con patatas hervidas, crema agria o yogur, cebollino picado, un poco de ajo y pepinillos agridulces (los míos son unos polacos que están divinos de la muerte). Es cremoso y ligeramente picante, ideal para contrastar con el pan.



Con una rebanada de estas ya tengo para resistir toda la mañana... ¡con lo que me echen! ;)

¡Salud!