Dicen que es verano y deben de tener razón, porque el barrio huele a tilos en flor y el tiempo libre que tengo lo dedico a tomar cervecitas en el balcón, a ir de picnic en picnic por la ciudad, a recoger mariquitas y acariciar caracoles. No me apetece sentarme delante del ordenador de manera activa y tengo la inspiración (sobre todo fotográfica) un poco floja.
Este principio de verano lo estoy dedicando básicamente a ir a Mordor. Paula lo propuso y ahí que nos fuimos todas. Yo sé que hago trampas, y que eso de caminar está bien, pero acabar todos los paseos en las heladerías cuquis que hay por mi barrio y alrededores no creo que fuera el objetivo de este proyecto sano-sanote. El caso es que el helado me motiva y así ya llevo 136 km caminados (sólo me quedan 2.727 km de nada ;-P)

Y cuando no estoy caminando millas más allá de La Comarca estoy buscando temas musicales para mi pequeño proyecto instagramero #sayitwithmusic #diloconmusica. Gracias a este proyecto estoy descubriendo muchas canciones y artistas. Me encanta estar encontrando y recopilando estos pequeños tesoros. Es un proyecto sencillo pero del que estoy enamorada, que me da la oportunidad de explorar mi parte musical, que me permite expresar cosas a través de un medio no visual. No es la primera vez que uno fotografía y música, me he dado cuenta que siempre es en verano y que me hace sentir una extraña alegría.

Espero que todo esto haya servido de excusa, porque creo que el verano de la Marmota va a seguir siendo un poco flojo. No es que cierre el blog por vacaciones, pero sí que me tomo vacaciones y eso quiere decir que voy a escribir menos y a vivir más. En realidad, como llevo haciendo todo el mes de junio ;-)
Si no nos vemos por aquí, por allá o por acullá, ¡que paséis buen verano!