Lo que más me llamaba la atención era su meticulosa manera de pelarlas... primero las cortaba en cuartos, después las descorazonaba y por último pelaba los trozos.
Incluso alguna vez que lo había acompañado a la Plaza Real, su cita con la golden delicious era ineludible. Sacaba su navajita y encima de un papel de periódico se entregaba a su ritual... cuartos, corazón y piel.
Para él va este postre que propongo para esta edición del HEMC 26 en el que Don Lucho nos propone cocinar pensando en los diabéticos.
Crumble de otoño
Ingredientes (para 2/3 personas):
medio kilo de manzanas ácidas
un puñadito de arándanos secos
media taza de zumo de naranja sin azúcar
media cucharadita de canela (de mágicas propiedades)
50 gr de harina integral
50 gr de aceite vegetal neutro
50 gr de copos de avena
un puñado de nueces peladas y gruesamente picadas
una cucharada de jarabe de ágave
Calentar el horno a 190ºC. Pelar las manzanas: cuartos, corazón y piel. Después cortarlas a láminas. Ponerlas con los arándanos y la canela en un recipiente para horno y regarlo todo con el zumo.
Mezclar en un bol aparte la harina con el aceite, los copos de avena, las nueces y la cucharada de jarabe de ágave.
Espolvorear la mezcla de harina encima de las manzanas y hornear unos 45 minutos, hasta que esté dorado por encima.
Se puede servir con yogur o con queso fresco.
¡Salud!


