De mi madre he heredado el gen cocinillas y de
mi padre he heredado el gen silvestre. El gen cocinillas creo que es el responsable de este blog. El gen silvestre es el responsable, por ejemplo, que en un viaje en tren de repente yo grite "¡MIRA: UN BAMBI!" Ante la mirada divertida y la sonrisa de los demás pasajeros.
La combinación de los dos genes hace que siempre que salimos al campo (incluso a veces por la ciudad) a dar un paseo (ya sea a pie o en bici) no pare de mirar a los márgenes del camino y haga parar a la gente mil veces para recoger fresitas, tomillo y otras hierbas comestibles. Supongo que es una costumbre un tanto molesta, pero luego tiene su recompensa cuando con el producto de mi recolección preparo cosas con las que llenarse el buche.

Ayer ya fue el colmo. Era día de fiesta (El Corpus) y yo me emperré en ir a buscar
flores de saúco (aquí las llaman Holunderblüten) para hacer un jarabe.
El Tonisito me propuso "¿Vamos al
Bluntautal?" Y yo "¡¡¡Sí, sí!!! ¡¡¡Pero en bicicleta!!!" ¡DIOS! Mardita la hora en que dije aquello, ahora me duelen hasta las pestañas (Estaba más lejos de lo que calculamos en un principio).

Recogimos muchas florecillas, pero no sin peligro, ya que íbamos pedaleando tranquilamente cuando yo berreaba "¡AQUI, AQUI!" y pegaba un frenazo que más de una vez hubiéramos salido disparados por encima del manillar. Además, recoger las flores no es fácil, porque tienen la mala costumbre de crecer lo más alejadas posible del alcance humano, así que haz equilibrios y déjate picar por las ortigas.

Espero que la recompensa valga la pena. Hasta dentro de tres días no tendré los resultados finales, pero el primer avance parece que tiene buena pinta!
Jarabe de flores de saúco (de la revista "Essen und Trinken Für Jeden Tag")

Ingredientes (para dos litros, aprox.)
25 flores de saúco
1 kilo de azúcar
1 litro de agua
25 gramos de ácido cítrico (yo le puse zumo de limón)
una naranja
un limón
Elaboración:
Se cuece el agua, el ácido cítrico y el azúcar hasta obtener un almíbar. Mientras, se parten a rodajas el limón y la naranja y se sumergen las flores en agua para limpiarlas de pequeños insectos y otras impurezas.
Se ponen las naranjas y limones en recipientes con suficiente capacidad. Se añaden las flores y el almíbar. Se tapa y se deja reposar durante tres días, removiendo de vez en cuando. Una vez pasado este tiempo, se cuela la mezcla y se vuelve a cocer. Se pone (en caliente) en botellas que cierren bien. Dura hasta un año (aprox).
Se puede usar en refrescos, o para aderezar postres, yogures, salsas...
Para los más vagoncios, se puede comprar en IKEA, está etiquetado como "Elderberry flower drink".
¡Salud!