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lunes, 23 de febrero de 2009

KAN-KAN DIN-DIN SKY-SKY

Un sábado abstracto.

Composición de círculos

Composición de círculos, 2009
Cebolla, queso, tomate, cebollino y Speck sobre masa de Flammkuchen, ø 55cm
Carta permanente del Nymphenburg Cafe am Viktualienmarkt, Munich

miércoles, 10 de septiembre de 2008

El finaaal...

... del veraaano... aún no llegó.

thumsee3

En este septiembre inusualmente cálido aún se puede ir al Thumsee a dar un paseo alrededor del lago, bañarse y comerse una Windbeutel del Seewirt o, como yo las llamo, una lionesa gigante. Ésta de la foto lleva toneladas de nata, una bola de helado de vainilla y salsa de arándanos.

windbeutel

Después del atracón, por supuesto, una siesta a la sombra.

¡Salud!

jueves, 13 de marzo de 2008

Raíces II

Siguiendo la cata de raíces, hoy le toca el turno a la Steckrübe o Wasserrübe... aunque a mí me gusta más rutabaga, que es casi tan musical como bubangos.

La rutabaga es una especie de rábano grandote que cuando es joven es blanco pero a medida que va creciendo le salen unas manchas moradas muy bonitas. Es de la familia de las brassicas (¡que familia tan grande!), así que tiene el clásico regusto a col. En crudo me recuerda mucho al rábano pero más suave. Ya cocida me ha recordado al colirrábano con un punto como de espárrago.



Parece poca cosa así, sin conocerla más a fondo, pero resulta que es toda una heroína ya que salvó del hambre a mucha gente en Alemania el invierno del 1916/17 (el cual se nombró, en honor a nuestra valiente protagonista, Steckrübenwinter). Fue un invierno duro aquél, las patatas se las habían comido otros bichos, la cosecha de cereales no fue tampoco muy abundante y, encima, estaban en medio de La Gran Guerra.

Parece ser que después de aquello se dejó de apreciar bastante y quedó olvidada como los veteranos de guerra. Pero vistas sus maravillosas propiedades nutritivas y su fantástico sabor, la gente se ha reconciliado con ella y se vuelve a comer en las casas.

Yo la he preparado en Eintopf (potaje en cristiano, lit. "dentro de la olla") con unas pataticas y un poco de carne de cordero, que parece que el invierno vuelve a pegar fuerte.

Steckrübeneintopf (o potaje de rutabaga)



Ingredientes (para dos)

un par de patatas
un cuarto de kilo de carne de cordero para guisar
tres rutabagas medianas (en este caso jóvenes)
un puerro
caldo de verduras
perejil picado
aceite
sal y pimienta

Se salpimenta la carne y se dora en una cazuela con un poco de aceite. Se añade el puerro picado y se pocha. Se añaden las rutabagas en dados (yo no las pelé, eran muy tiernas) y el caldo de verduras. Se deja hacer chup-chup hasta que la carne esté tierna (unos 45 minutos). Entonces se le añaden las patatas peladas a daditos y se deja unos 20 minutos más.
Se sirve calentito con perejil picado.

¡Y ya puede soplar el vendaval!
¡Salud!

jueves, 30 de agosto de 2007

Múnich para gourmets y cocinillas

El resto de aventuras austríacas, de cómo fuimos a visitar a la familia a 2500 metros de altura, de cómo nos volvimos locos apretando el disparador en el Salzkammergut y otros relatos, están explicados divinamente por el Tonisito, así que de momento yo hago una pausa en el camino. Ya explicaré más cosillas sobre ello en otra ocasión. Paso directamente a la siguiente parada de nuestra Odisea.

De Múnich no me canso nunca. Es de esas ciudades que alguien aficionado a la cocina o a la degustación de platos variados no se la acaba. Existen muchísimos garitos dedicados a comer, beber y cocinar. Cada vez que vamos, descubrimos nuevos lugares.



Esta vez volvimos a visitar el ARAN donde adquirí una cesta para levar pan (y probé una tarta Streusel de ciruelas fantástica) y el supermercado biológico donde me encapriché de unas infusiones inglesas muy de diseño (¿alguien sabe porqué las infusiones inglesas son de lo mejor?).



Pero también descubrimos el último molino de cereales que queda en la ciudad. Buscando un teatro modernista que nos apetecía visitar, doblamos una esquina y ahí estaba. Un pequeño local lleno de paquetitos etiquetados con mimo que contenían harinas, cereales y mezclas para hornear lo que os podáis imaginar. ¡Que gozada! El dueño, al principio receloso de esos guiris extraños que todo lo tocaban, se relajó cuando nos oyó chapurrear alemán y me recomendó una de sus mezclas para hacer pan de harina de trigo duro. Aún no la he probado, pero ahora que ya ha llegado el otoño a Austria va a ser el momento ideal.

Otro motivo para visitar la capital bávara es que yo tenía una misión que realizar: encontrar esas galletas de Baviera que dan motivos para vivir incluso al más desesperado. Quizá sean estas pero como no estoy segura, cualquier información sobre las galleticas en cuestión será bienvenida.



Y para acabar este post, pondré la receta de una de las especialidades bávaras que he aprendido últimamente. Descubrí la receta en el blog Delicious Days y me fue imposible no probarla. Así fue mi adaptación...

Rahmfleckerl



Ingredientes (para 5 porciones):
500 gr. de harina de centeno blanca
300 ml de agua
150 gr. de levadura natural (alias Tamagochi o masa madre)
7 gr. de levadura de panadero granulada
5 gr. de sal
una taza de Schmand (crema agria, crème fraîche..)
una taza de Speck a daditos (bacon, panceta...)
una cebolleta tierna y un puñado de cebollino picados
pimienta y sal al gusto

Se amasan juntos la harina, agua, levadura natural, levadura de panadero y sal hasta formar una masa suave. Se deja levar una hora.
Se precalienta el horno a 250ºC con un repiente con agua.
Se da forma de pelotas de tenis a la masa y se aplanan con un rodillo para obtener unas pizzetas alargadas.
Poner en cada trozo de masa una cucharada generosa de Schmand sazonada al gusto con sal y pimienta, espolvorear por encima con el Speck.
Se hornean las Fleckerl durante 10 minutos (y no hagáis como yo, ponedlo en la mitad del horno, sino la crema desaparecerá y es una lástima porque está muy rica)
Sacar del horno, decorar con la cebolleta y el cebollino y ¡a disfrutar!

No es exactamente una pizza, lo sé, pero creo que puede colar como "pizza bávara" y acompañar a Cannella en su semana de la pizza. ¿Cuela? :)

¡Salud!